Metodología Podera

Podera Academy

Podera nace con una idea muy clara:
 la mayoría de niños y jóvenes nunca reciben una formación real en poder, estrategia, decisión y ética, y sin embargo van a vivir en un mundo donde esas habilidades lo son todo.

La metodología Podera está pensada para cubrir ese hueco, de forma 100% online, pero muy lejos de lo que se suele entender por “clase online”:

En Podera, cada sesión es una situación de decisión:
 un conflicto, un dilema, un problema de recursos, una negociación, una crisis, un caso de política pública, un reto de emprendimiento…
 y el alumno tiene que pensar, decidir, defender y revisar.

Todo ello:

Podera no pretende sustituir al colegio tradicional, sino abrir una nueva dimensión: la del poder responsable.
 Es decir: enseñar a los alumnos a usar el conocimiento, los recursos, la tecnología y la red de personas para:

Principios que estructuran la metodología

Cada elemento de la metodología responde a una pregunta central:

“¿Qué hará este niño/joven con el poder que tenga en 5, 10 o 20 años?”

El poder aquí no es solo político o económico. Es:

  • Poder de influencia (sobre amigos, comunidad, redes).
  • Poder tecnológico (herramientas de IA, automatización, datos).
  • Poder organizativo (dirigir equipos, proyectos, recursos).
  • Poder simbólico (una marca personal, una reputación).

Por eso, el poder responsable se convierte en el marco de toda decisión pedagógica:

  • No se premian “atajos” que vulneran principios, aunque funcionen en el corto plazo.
  • No se glorifican modelos de poder manipulador.
  • Se analizan casos con éxito aparentemente brillante, pero poco ético, para desarmarlos y mostrar sus consecuencias a medio y largo plazo.
  • Se invita al alumno a preguntarse:

“¿Podría explicar esta decisión frente a mi familia, mis futuros socios, mis votantes o mi equipo sin avergonzarme?”

Poder responsable como eje

Cada elemento de la metodología responde a una pregunta central:

“¿Qué hará este niño/joven con el poder que tenga en 5, 10 o 20 años?”

El poder aquí no es solo político o económico. Es:

  • Poder de influencia (sobre amigos, comunidad, redes).
  • Poder tecnológico (herramientas de IA, automatización, datos).
  • Poder organizativo (dirigir equipos, proyectos, recursos).
  • Poder simbólico (una marca personal, una reputación).

Selección y cohortes pequeñas

Podera está pensada para pocos.

Esto no es marketing, es un requisito metodológico. Para que un niño o joven:

  • Hable.
  • Tome decisiones,
  • Se equivoque y corrija.
  • Negocie y discuta con otros.
  • Reciba feedback individual

Aprender haciendo

La metodología se apoya en una idea muy sencilla:

“Lo que no decides, no lo aprendes de verdad.”

Por eso, las clases se estructuran siempre alrededor de:

  1. Un caso, dilema o situación (no un tema abstracto).
  2. Un análisis guiado (qué sabemos, qué falta, qué importa).
  3. Una decisión con consecuencias (aunque sea simulada).
  4. Una defensa argumentada (oral o escrita).
  5. Un feedback honesto (del mentor y del grupo).
  6. Una reflexión personal (“¿Qué aprendí?” “¿Qué haría distinto?”).

Rigor y juego (según la edad)

En Podera, el rigor no está reñido con el juego.
 Se dosifica según el nivel:

  • En Fundamentos (6–8) y Exploración (9–11), el rigor se introduce a través de juegos estructurados:
    • Juegos de estrategia.
    • Pequeñas economías de fichas o puntos.
    • Historias interactivas donde las decisiones cambian el resultado.
  • En Laboratorio (12–14) y Polaris (15–18), el rigor se hace visible:
    • Tablas, gráficos, dashboards básicos.
    • Documentos con estructura (resumen ejecutivo, argumentos, conclusión).
    • Evaluaciones con rúbricas y criterios claros.
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El rol del mentor Podera en el entorno online

Mientras muchos sistemas educativos siguen basándose en notas descontextualizadas, Podera se centra en la pregunta:

“¿Qué puedes demostrar que sabes hacer?”

Por eso, toda la metodología empuja al alumno a producir evidencia:

  • Acuerdos escritos de una negociación.
  • Diseños de campañas, proyectos o políticas.
  • Actas de una simulación de crisis.
  • Discursos grabados en vídeo.
  • Presentaciones con datos.
  • Mapas de decisión.

Estos elementos se guardan en un portafolio digital Podera, organizado por:

  • Edad / nivel (Fundamentos, Exploración, Laboratorio, Polaris).
  • Competencias (estrategia, negociación, liderazgo, ética, etc.).
  • Productos (informes, vídeos, dashboards, acuerdos, etc.).

Al final, el alumno no solo “dice” que sabe negociar o decidir;
 lo demuestra con casos, documentos y resultados.

Podera no es “un cole presencial convertido a Zoom”.
 Desde el inicio está pensada para ser online-first:

  • Sesiones en vivo con tiempos cortos y muy activos.
  • Actividades asíncronas claras y acotadas.
  • Uso de herramientas digitales que los alumnos ya reconocerán en el mundo laboral futuro:
    • Documentos colaborativos.
    • Pizarras online.
    • Espacios de prototipado básic.
    • Herramientas de IA como apoyo.

Toda la experiencia se diseña pensando en la realidad de las familias:

  • Diferentes husos horarios.
  • Necesidad de grabaciones de repaso (protegidas y no descargables, según la política que defináis).
  • Comunicación clara sobre tareas, horarios y expectativas.

Cómo funciona una clase Podera online (paso a paso)

La clase no empieza cuando se abre la videollamada; empieza antes.

Dependiendo de la edad, el alumno puede recibir:

  • Un pequeño vídeo o lectura corta con un contexto básico.
  • Una pregunta disparadora, por ejemplo:
    • “¿Qué harías si tu equipo no cumple su parte en un proyecto conjunto?”
    • “Si tuvieras 100.000€ para mejorar tu barrio, ¿en qué los gastarías?”
    • “¿Es siempre correcto decir la verdad completa, incluso si puede hacer daño?”
  • Algún dato simple (gráfico, listado, noticia adaptada).
  • El objetivo es que el alumno llegue a la sesión ya pensando, no completamente en blanco.

La videollamada se abre.
 El mentor:

  1. Da la bienvenida y recuerda normas básicas de convivencia online (cámara, turnos de palabra, respeto).
  2. Aparece en pantalla un caso, dilema o reto:
  3.  Ejemplo (Polaris, 15–18):
  4.  “Eres parte del equipo de campaña de un candidato joven que quiere entrar en el ayuntamiento. Habéis descubierto que hay una forma legal de excluir del censo a un grupo que votaría mayoritariamente al rival. Nadie se enteraría. ¿Qué hacéis?”
  5.  Ejemplo (Exploración, 9–11):
  6.  “Tu clase tiene que elegir entre tres excursiones, pero solo hay presupuesto para una. Cada grupo quiere algo diferente. ¿Cómo tomáis la decisión para que sea justa?”
  7. El mentor no da la respuesta, solo plantea el escenario y las reglas.

En la sala principal, el mentor hace preguntas abiertas:

  • “¿Qué hechos conocemos?”
  • “¿Qué cosas creemos, pero no están confirmadas?”
  • “¿Qué datos os gustaría tener antes de decidir?”
  • “¿Quiénes son los actores? ¿Qué quieren?”
  • “¿Qué podría salir mal en cada opción?”

Los alumnos comparten ideas en voz alta o por chat.
 El mentor va recogiendo todo en la pizarra digital:

  • Listado de hechos.
  • Actores implicados.
  • Riesgos y oportunidades.

En niveles más avanzados, se introducen herramientas como:

  • Cuadrantes de impacto vs probabilidad.
  • Mapas de intereses de los actores.
  • Árboles de decisión.

Después del análisis global, el grupo se divide en salas pequeñas:

  • Cada equipo recibe un rol o enfoque:
    • Equipo A: prioriza la estrategia (ganar).
    • Equipo B: prioriza la ética / reputación a largo plazo.
    • Equipo C: prioriza el impacto en la población afectada.
  • En niveles menores, los roles son más sencillos:
    • “Portavoz del grupo”,
    • “Encargado de escribir”,
    • “Encargado de vigilar el tiempo”, etc.

Cada equipo tiene entre 10 y 20 minutos (según edad) para:

  1. Elegir una opción o diseñar un plan.
  2. Preparar una mini-defensa (2–5 minutos).
  3. Anotar dudas o puntos en discusión interna.

El mentor puede entrar y salir de las salas para:

  • Observar dinámicas,
  • Hacer preguntas clave,
  • Ayudar a clarificar, sin resolverles el caso.

Los equipos vuelven a la sala principal.
 Uno a uno, exponen:

  • Su decisión,
  • Sus argumentos,
  • Qué riesgos aceptan,
  • Qué han descartado y por qué.

El resto del grupo puede:

  • Preguntar,
  • Disentir,
  • Señalar inconsistencias,
    siempre con normas claras de respeto.

El mentor modera para que:

  • Todos tengan voz,
  • No se imponga siempre la misma persona.
  • Los más tímidos también puedan opinar (por voz, por chat o con formatos alternativos).

Tras las defensas, el mentor:

  • Señala buenas prácticas:
    • “Aquí habéis usado datos muy bien.”
    • “Este equipo ha pensado en el largo plazo, no solo en el corto.”
  • Señala también puntos ciegos:
    • “No habéis considerado el impacto reputacional.”
    • “Habéis elegido la opción más rentable, pero sin evaluar el coste ético.”
  • Conecta el caso con principios generales (ética, ley, reputación, incentivos).

Después, el alumno tiene un momento para escribir una mini-reflexión en el campus:

  • “¿Qué haría ahora con lo que sé?”
  • “¿Qué aprendí de otros equipos?”
  • “¿Dónde sentí más dificultad?”

En niveles superiores, cada caso relevante genera una pieza de portafolio:

  • Un documento,
  • Una presentación,
  • Un resumen ejecutivo,
  • Un vídeo breve.

La metodología no se queda en la videollamada.
 Entre sesiones, el alumno puede:

  • Completar o pulir su evidencia del caso.
  • Responder un breve cuestionario de reflexión.
  • Trabajar en un proyecto a medio plazo (por ejemplo, el capstone).

La familia puede:

  • Ver, de forma controlada, algunos hitos del portafolio.
  • Recibir informes periódicos sobre progreso en competencias (no solo en “nota global”).

Todo gestionado desde el ecosistema online de Podera:

  •  campus virtual, repositorio de materiales, portafolio por competencias.

El rol del mentor Podera en el entorno online

El case method (popularizado por escuelas de negocio y de política) es uno de los pilares de Podera, siempre adaptado a la edad:

  • Para 6–8 años, el “caso” puede ser una historia corta ilustrada.
  • Para 9–11, una situación del colegio o del barrio.
  • Para 12–14, mini-escenarios de empresa, ciudad o redes sociales.

Para 15–18, casos de política, empresa, tecnología, geopolítica, etc., muy simplificados pero reales.

  • Que no memoricen teorías, sino patrones de decisión.
  • Que aprendan a moverse en la zona gris: “no todo es blanco o negro”.
  • Que practiquen diferenciar hechos, suposiciones y opiniones.
  • Negociaciones entre dos o más partes con intereses diferentes.
  • Reuniones de crisis: “hay un problema grave, ¿cómo respondemos en 24 horas?”
  • Parlamentos juveniles: debates sobre temas concretos con reglas de procedimiento.
  • Consejos de administración: decisiones de inversión, despedir o no a alguien, etc.
  • Se usan salas rompibles para grupos (negociadores A/B/C).
  • Documentos compartidos para redactar acuerdos.
  • Tablas de seguimiento donde se anotan concesiones y resultados.
  • Escuchar antes de responder.
  • Buscar soluciones de “ganar-ganar” cuando sea posible.
  • Detectar propuestas inaceptables o manipuladoras.
  • Firmar acuerdos claros: quién hace qué, cuándo y cómo.
  • Negociaciones entre dos o más partes con intereses diferentes.
  • Reuniones de crisis: “hay un problema grave, ¿cómo respondemos en 24 horas?”
  • Parlamentos juveniles: debates sobre temas concretos con reglas de procedimiento.
  • Consejos de administración: decisiones de inversión, despedir o no a alguien, etc.
  • Se usan salas rompibles para grupos (negociadores A/B/C).
  • Documentos compartidos para redactar acuerdos.
  • Tablas de seguimiento donde se anotan concesiones y resultados.
  • Escuchar antes de responder.
  • Buscar soluciones de “ganar-ganar” cuando sea posible.
  • Detectar propuestas inaceptables o manipuladoras.
  • Firmar acuerdos claros: quién hace qué, cuándo y cómo.

Seguridad, ética y cuidado emocional

Seminarios socráticos
En Podera se utilizan seminarios socráticos online:
El mentor

Aunque todo es online, la dinámica es muy viva:
 turnos estructurados, levanta mano digital, chat paralelo para ideas rápidas, pizarras de conceptos.

Debates estructurados

El debate no es “pelear con palabras”; es un ejercicio técnico:
Se establecen reglas:
El mentor evalúa no solo “quién convence más”, sino:

Uso responsable de IA y herramientas digitales

Regla de oro Podera: “Si una IA te ha ayudado, explícalo y añade siempre tu criterio.” Esto se refleja en la metodología: En trabajos, el alumno debe indicar

En vez de prohibir la IA, Podera la integra de forma explícita:

Así, la IA se convierte en un campo de entrenamiento para el criterio, no en un sustituto.

Adaptación por edades: cuatro etapas Podera

 

Objetivo central: sembrar curiosidad, criterio básico y respeto.

En esta etapa:

  • Las sesiones son más cortas y muy dinámicas.
  • Abundan cuentos interactivos, juegos, dibujos en pizarra digital.
  • Los alumnos aprenden a:
    • Escuchar turnos.
    • Explicar lo que piensan con sus palabras
    • Entender que una decisión tiene consecuencias.

Ejemplos de actividades:

  • El juego de las decisiones justas:
    El mentor presenta historias de reparto de caramelos, juguetes, tiempo de juego.
     Se trabaja qué es “justo”, qué es “trampa”, cómo se sienten los demás.
  • Mis superpoderes y responsabilidades:
    Los niños identifican cosas en las que son buenos (hablar, ayudar, dibujar, contar historias…)
     y reflexionan sobre cómo usar esos “poderes” para ayudar, no para molestar.
  • Mini-casos de aula y casa:
    • “Tu hermano quiere tu juguete nuevo.”
    • “Tu amigo miente para evitar un castigo.”
    • “Un compañero nunca participa en el juego.”

Todo esto se hace online con:

  • Cámaras abiertas.
  • Tiempos cortos.
  • Herramientas visuales.
  • Actividades donde levanten la mano, usen emojis, voten con iconos, etc.

Objetivo central: descubrir que ya tienen capacidad de influir y organizar.

En esta etapa:

  • Se introducen juegos de estrategia (por ejemplo, versiones simplificadas de juegos de mesa clásicos, adaptados online).
  • Se trabaja la negociación simple:
    • decidir en qué usar un presupuesto ficticio.
    • repartir tareas de un proyecto.
    • elegir la “mejor” excursión, etc.

Ejemplos de actividades:

  • “La ciudad de los 100 puntos”:
    Cada equipo recibe 100 puntos para invertir en aspectos de una ciudad (parques, transporte, limpieza, tecnología, cultura…).
     Tienen que negociar entre ellos y luego explicar sus decisiones.
  • “Tratado de paz de clase”:
    Simulan un conflicto entre dos grupos que se han peleado por algo.
     Deben diseñar un acuerdo escrito: qué hará cada parte, qué pasa si alguien incumple, cómo resolver nuevos conflictos.
  • Introducción a datos:
    Usan pequeñas encuestas (por ejemplo, sobre hábitos de estudio o de ocio), las representan con gráficas sencillas
     y sacan conclusiones básicas.

Todo online, pero con enfoque muy práctico:

  • Pizarras compartidas llenas de dibujos, números y stickers.
  • Herramientas de votación y priorización.
  • Tareas breves entre sesiones (nada de horas interminables de deberes).

Objetivo central: entender cómo funciona el poder en el mundo real.

Aquí uno se adentra profundamente en el territorio. Podrías:

  • Se analizan historias reales sobre:
    • decisiones de empresas.
    • decisiones de gobiernos.
    • conflictos internacionales simplificados.
    • casos de redes sociales y reputación.
  • Se introducen conceptos como:
    • incentivos.
    • contratos.
    • reputación.
    • riesgo.
    • conflicto de intereses.

Ejemplos de actividades:

  • Moot court (juicio simulado) online:
    Recrean un caso en el que alguien ha tomado una decisión dudosa (bullying, engaños, uso de datos personales…).
     Hay “acusación”, “defensa” y “jurado”. Todo se hace con micrófono, cámara y documentos compartidos.
  • Mini-economías:
    Gestionan un presupuesto limitado para un proyecto concreto.
     Deben justificar en qué gastan, qué recortan, qué riesgos aceptan.
  • Labs de redes sociales:
    Analizan el impacto de ciertos contenidos, discuten sobre privacidad, reputación, huella digital.
  • Política del cole/barrio:
    Simulan un “consejo de alumnos” o “ayuntamiento joven”, con propuestas para cambiar normas, horarios, espacios.

El enfoque online:

  • Más tiempo en salas de trabajo.
  • Checklists de tareas por sesión.
  • Revisiones rápidas por el mentor dentro de los documentos compartidos.

Objetivo central: consolidar a los alumnos como estrategas jóvenes con poder responsable.

En Polaris, el alumno ya ve claramente el puente hacia:

  • Universidad.
  • Empresa.
  • Mundo emprendedor.
  • Mundo público (política, ONG, innovación social).
  • Mundo tecnológico.

Temas habituales:

  • Estrategia empresarial y geopolítica básica (siempre adaptada).
  • Teoría de juegos aplicada: dilemas del prisionero, tragedia de los comunes, coordinación, coaliciones.
  • Finanzas para la vida: ahorro, inversión, riesgo, proyectos.
  • IA aplicada a análisis de casos, pero siempre supervisada.
  • Comunicación pública: discursos, entrevistas, debates, storytelling.

Actividades estrella:

  • War room online:
    Gabinete de crisis donde el grupo debe responder a una situación grave (ciberataque, crisis reputacional, protesta social).
     Se simulan reuniones rápidas, decisiones bajo tiempo limitado, ruedas de prensa simuladas.
  • Capstone Podera:
    Un proyecto final que puede ser:
    • una propuesta de política pública.
    • un proyecto emprendedor.
    • una campaña.
    • una solución a un problema real.
  • Incluye:
    • Diseño.
    • Ejecución parcial o simulada.
    • Indicadores.
    • Defensa ante un panel de mentores.

El formato online permite:

  • Traer invitados (expertos) desde cualquier país.
  • Crear “misiones” en formato digital.
  • Colaborar con compañeros de diferentes ciudades o países.

Evaluación en Podera: badges, rúbricas y portafolio online

De la nota abstracta al mapa de competencias

En Podera, no se reduce al alumno a un número.
 La evaluación describe:

  • Qué sabe hacer.
  • Cómo lo hace.
  • En qué contexto.
  • Y con qué ética.

competencias principales

  • Estrategia & Decisión
  • Negociación & Acuerdos
  • Liderazgo & Mando Ético
  • Finanzas & Emprendimiento
  • Oratoria & Narrativa
  • Ciudadanía & Política Pública
  • IA & Datos.

Badges (insignias de logro)

Cada vez que un alumno alcanza un nivel determinado en una competencia, puede ganar un badge.

Ejemplo:

  • Negotiation – Level 1:
    Sabe preparar una negociación simple, escuchar a la otra parte y proponer compromisos básicos.
  • Negotiation – Level 2: Es capaz de gestionar una negociación con múltiples actores, identificar intereses y formular un acuerdo escrito sólido.

Los badges

  • Se registran en el campus.
  • Están enlazados a evidencias concretas (no basta con “asistir”).
  • Ayudan a los alumnos a ver su evolución con claridad.

Rúbricas claras y comunicables

Para cada actividad relevante (caso, simulación, proyecto), el alumno y su familia pueden conocer:

  • Qué se evalúa:
    • claridad de ideas.
    • profundidad de análisis.
    • calidad de la decisión.
    • coherencia ética.
    • trabajo en equipo.
    • comunicación.

En qué niveles

  • emergente.
  • en desarrollo.
  • sólido.
  • excepcional.

De este modo, la evaluación deja de ser “me pusieron un 7” para convertirse en:

“En este caso, tu análisis fue muy sólido, pero tu decisión no contempló suficientemente el largo plazo.”

Portafolio digital Podera

El portafolio Podera es una pieza central de la metodología:

Contiene:

  • Documentos, presentaciones, vídeos, acuerdos, mapas, dashboards.
  • Reflexiones personales.
  • Feedback clave de mentores.

Ética, Carácter & Mérito

Este portafolio es especialmente valioso cuando, más adelante, el alumno:

  •  Solicite becas.
  •  Se presente a programas internacionales.
  • O quiera mostrar que no solo fue “un buen estudiante”, sino alguien capaz de pensar y liderar.

 

Seguridad, ética y cuidado emocional

La metodología Podera incorpora

En el plano emocional

Qué hace única la Metodología Podera

Resumiendo, Podera ofrece algo que no es habitual en la educación online para niños y jóvenes

No solo en “habilidades blandas” genéricas.

Que permiten un trabajo profundo y personalizado.

No solo oyendo o repitiendo.

Diseñada desde cero, no adaptaciones apresuradas.

Evidencias reales de capacidades.

No solo teóricos.

Con coherencia entre etapas y escalones de exigencia

Que atraviesa casos, discusiones y proyectos.

No enseñamos solo “cómo mandar”.
 Enseñamos para qué mandar y cómo rendir cuentas